Un hijo
Se van a casa los obreros
olvidados de los cuervos
que no siembran más venenos
ni en mi tierra ni en la tuya
Se van en paz, ya, los añejos
padres de las que no lloran
por niños que ya no mueren
ni los nuestros ni los suyos
Ya la navaja se ha dejado
y los bancos ya no roban
ni me roban más los bancos
y a ti tampoco te roban
Ya no hay más laberintos
ni cárceles que son cuerpos
Ya no hay agujeros blancos
en el pecho del pasado
Ya no se ven más espinos
en la superficie del mundo
y por la puerta de la vida
un ángel cruza sereno
Argumento

Tá legal
Tá legal, eu aceito o argumento
Mas não me altere o samba tanto assim
Olha que a rapaziada está sentindo a falta
De um cavaco, de um pandeiro ou de um tamborim
Sem preconceito ou mania de passado
Sem querer ficar do lado de quem não quer navegar
Faça como um velho marinheiro
Que durante o nevoeiro
Pega o barco devagar.
Tá legal
Tá legal, eu aceito o argumento
Mas não me altere o samba tanto assim
Olha que a rapaziada está sentindo a falta
De um cavaco, de um pandeiro ou de um tamborim
Borges y Piazzolla: un ode a Buenos Aires

A los cronopios, el conocimiento nos resulta huidizo y resabiado. Nada más intentamos cogerlo por un lado ya por mil otros se nos escapa con un plié admirable. Por eso se nos pasan hechos tan grandiosos y excepcionales, como si cruzásemos por un elefante blanco, bailarín y cantaor sin siquiera bajarnos el periódico para mirarle.
Uno de estos elefantes es la unión de dos grandes genios de la plata, Astor Piazzolla y Jorge Luis Borges, que se unieron en 1965 para la grabación del disco “El tango” o “Entre Borges y Piazzolla”, que me imagino será el nombre que le otorgaron posteriormente con obvias intenciones comerciales.
Está claro que no alcanza la singularidad de la obra que cada uno desarrolló en su universo, pero lo cierto es que representa un registro magistral de un Buenos Aires único. Una ciudad en que se encontraban, errantes en la misma esquina rosada, hombres del talante de Borges y Piazzolla; una ciudad que, como eternizaron en su Ode a Buenos Aires, estaba hecha “para aquellos que no volvieron y que ahora son polvo del planeta”.
Callaron a Ken Saro-Wiwa

Hoy sé lo que vale tu vida,
Ken Saro-Wiwa,
11 millones de euros
y un balazo viscoso
brotado en tu tierra
con semillas invasoras.
Eso pagaron ellos
para que finalmente te calles
y cese con dinero
lo que no cesó con la muerte.
Pero ellos – los suyos – no callan,
Ken Saro-Wiwa,
siguen pisoteando pechos
ogoni en Nigeria,
paracanás en Brasil,
pechos de Pizango
en la selva peruana.
¿Cuánto costarán todas estas vidas?
¿Cuándo y a quién se lo pagarán?
¿Cuántas vidas puede quitar todo el dinero del mundo?
La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa,
no es la celda húmeda y miserable
pero la tos ahogada
en petróleo y sangre
de los mismos pechos
cobardes y amedallados
y encorbatados
y orgullosos
que te callaron el grito
de los gritos
de nuestros gritos.
La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa, no es tu muerte.
La libertad que te pulsaba,
como un motor en el pecho,
seguirá moviéndote
hecha viento en tu alas.
La verdadera prisión,
Ken Saro-Wiwa,
es la idea infame
de que vale el oro
lo mismo que el alma.
(09/junio/2009)
Hoy la multinacional Shell acordó pagar 11 millones de euros para evitar que el juicio que le acusa de matar a 9 ecologistas nigerianos (ogonis) – entre ellos el poeta Ken Saro-Wiwa – siga adelante. ¿Quién paga 11 millones para librarse de un crimen? El culpable. Aquí puedes ver la notícia y aquí el poema La verdadera prisión, de Ken Saro-Wiwa.
Elecciones EU: ¿europeos o velinas?

Después de la decepción con el discurso de Obama en Egipto – que bien debería llevarse un león de Cannes por el mejor disparate publicitario del año -, creía que mis angustias con el camino oscuro y jadeante de la humanidad se escasearían hasta el segundo semestre. Obama, lo que hizo, fue echarle miel sobre un montón de mierda – la misma mierda que soltaba Bush, pero en su caso mezclado con trocitos de cristal. Lo hizo bien, del punto de vista de un redactor publicitario o de la tradicional diplomacia de papel. Condenó a la resistencia palestina “por horrorizar a los niños israelíes” y luego dijo que “el cerco a Gaza no favorecía tampoco a Israel”. Es decir, utilizó un término humano para machacar a los que resisten y un término económico para justificar a los que invaden y exterminan. Y todos tan contentos, como si algo de lo que ha dicho fuese nuevo.
Pero después de este magnífico engaño que rodeó el mundo como un mensaje de bienaventuranza – y que a mí no me pareció más que un político en campaña, vendiendo mentiras para llevarse crédito – yo creía que mi trozo de decepción ya me lo había comido entero – aunque no sin esfuerzo. No contaba, está claro, con el gran circo de aberraciones llamado Europa.
Ayer mismo José Saramago se preguntaba si Italia sería capaz de impugnar a su “cosa Berlusconi”, este auto-proclamado emperador, un excremento ridículo de esta tubería podrida y mal oliente que fue el fascismo europeo. Era una crítica amplia a la falta de visión histórica del pueblo de Dante, Verdi y Garibaldi, pero seguramente con vistas a las elecciones europeas de ayer. Pues no sólo los itálicos como todos los europeos han firmado debajo de ésta estupidez reinante, una estupidez que les encharca con vergüenza las páginas tan llenas de conquistas y méritos.
El caso del PP, en España, sólo viene a contribuir con esta falta de coherencia y orgullo propio. Para vengarse de una crisis que no tiene relación ninguna con el gobierno local, sino con el macro gobierno que dicta las reglas económicas internacionales – por cierto, siempre fomentado exactamente por los partidos de derechas – los españoles han depositado su voto en un partido hundido en la corrupción, nido de ladrones y mafiosos que se les roban todos los días. Han votado por sus bolsillos vacíos, pero justamente en los que se han llevado la pasta, el honor, la historia.
También es verdad que el simple hecho de repasar el pasado de Europa – que forjó, con hierro y fuego, el occidente como lo conocemos – nos revela cómo los altibajos la hicieran tan fascinante como terrible. Si ahora es uno de estos momentos en que lo peor del ser humano se yergue de las aguas, ahogando en medio al océano una infinitud de cuerpos que son uno sólo en forma de culpa, ha quedado claro que los que se dicen europeos – sea a través de la exención o del voto local, pequeño, de pueblo – avalan una Europa con un pensamiento que ya no alcanza a Verdi, a Cervantes, a Victor Hugo. Más bien una Europa ignorante, torpe y manipulable, como las velinas de Berlusconi.
(La buena noticia viene de los Verdes, de José Bové y Daniel Cohn-Bendit, que alcanzaron un 6,9%)
“Yes, we lie” o estudio de la mentira
Sobre el discurso que Obama proferirá hoy, en Arabia Saudí, dice el periódico El País:
“Una parte representativa de los cerca de 1.500 millones de musulmanes en el mundo están hoy afiliados a Facebook, Twitter y otros servicios semejantes. En su mayoría son jóvenes, bien educados y relativamente libres de los prejuicios que arrastran generaciones anteriores.”
¿Realmente se creen en el cuento de que son las generaciones anteriores, los viejecitos de bata y backgammón los que odian a los americanos? ¿No se han enterado del rechazo que ha causado sus invasiones de pie y porra en Iraq, Afeganistán, Sudán; las invasiones políticas con morro y cuchillo en Irán, Palestina, Líbano, Siria; las invasiones económicas con pasta y polla en Arabia Saudí, Egipto, sólo por empezar? A los de El País se les ha olvidado, en la correría de su precioso día occidental, entre sus iPods y sus coches, que es una pasado muy reciente, o mejor, un puto presente americano lo que más odian los musulmanes. Además, habla como si los viviesen en algún punto lejano de la historia, entre polvo y camellos, sin ordenadores y disponiendo no más que de dáctiles y agua.
El periódico sigue:
“Pero, al mismo tiempo, son jóvenes frustrados por la falta de oportunidades dentro de sus sociedades y la actitud preventiva de parte de Occidente hacia ellos.”
¿Preventivas? Hay que joderse con esta gente. ¡Preventiva un carajo! Les habrá olvidado la bestial mentira que se han inventado para meter sus G.I.Joe en Iraq y volviéndose a casa con las mochilitas llenas de petróleo y sangre. Basado en una puta mentira, así como en Vietnam, en Cuba y en Afganistán.
Y ya que el tema es la mentira, merece la pena recordar la frase – más bien una incógnita – que soltó ayer el presidente – que poco a poco se va convirtiendo en cómico – Obama Hussein: “Estados Unidos es el mayor país musulmán del mundo”. Me pregunto si lo habrá dicho con la mano juramentada sobre la Biblia.
¡Matar a Berlusconi!

“Un joven obsesionado con matar a Berlusconi. Podría ser la historia de cualquier italiano en un país donde hasta el divorcio del primer ministro se consuma en un ritual obsesivo delante de las pantallas. Pero se trata sólo de una película de un director emergente, una historia de tantas, donde por una vez el malo de turno no quiere matar al presidente de Estados Unidos, sino al mandatario transalpino: un multimillonario que lleva 15 años en el poder y tiene en sus manos un enorme fuerza mediática.” Ver noticia completa aquí
Encarcelaron a Paredes

Encarcelaron al que fusiló,
pero no a los asesinos,
los que tejieron con hilo azul
la mortaja de Víctor Jara.
Encarcelaron al que le miró,
pero no a los que le cegaron,
rompiéndole la mañana
con el silencio de sus navajas.
Están libres aún sus metales,
aunque callados son los disparos
de sus pelotones del hambre.
Están libres y libres de su canto
y la mano que conduce al caballo
sigue la misma que lo azota.
Hoy encarcelaron a José Paredes, uno de los soldados que ejecutó al cantautor chileno Víctor Jara.
Manuscrito encontrado junto a un cajón

El cronópio-mor
“Entonces yo pensé en mi tía, por una de esas absurdas distracciones que nos atacan en lo más hondo de la atención, y en ese mismo instante saltó la segunda cuerda del violín. Cosa muy desagradable, porque Ricci tuvo que saludar, salir del escenario y regresar con cara de pocos amigos, mientras en el público se perdía esa tensión que todo intérprete conjura y aprovecha.”
Gracias a la ilustrísima Aurora y el crítico Carlos Garriga, dos cronópios de primerísima línea, nosotros, eternos piantaos, tenemos ahora la oportunidad de leer a unos cuantos cuentos inéditos de Julio Cortázar, que saldrán en formato libro la semana que viene. Pero los cronópios somos impacientes, apasionados, y nada más nos enseñan una puertita nos apetece meternos por ahí y descubrir qué hay al otro lado. Aquí va el enlace para uno de los cuentos de la antología, publicado en El País, junto con tres historias de Cronópios y de Famas. ¡Catala tregua espera!
Amenaza al imperio
Hoy empieza, en España, el juicio del joven Pablo Soto, que desarrolló softwares de intercambio de archivos P2P como Manolito, Blubster y Piolet, que llegaron a rivalizar con los ilustre eMule, Kazaa y Napster. La indústria discográfica – que por aquí ya se lleva lo suyo con el cánon digital – pide una indemnización de 13 millones de euros al pibe, que dice que nunca ha cometido un delito, sólo ha creado una herramienta, nada más. El pueblo se pregunta: ¿cuándo van a poner una denuncia a los fabricantes de copiadores de CDs y DVDs, a los proveedores de ADSL, a los fabricantes de ordenadores? Al final, son herramientas con las que uno puede descargarse películas, juegos, hasta imágenes de chiquillas desnudas de algún recanto de nuestro tercer mundo. Y yo añado una pregunta al bote: ¿cuándo van a encarcelar los que producen armas que llevan siglos asesinando gente en todo el mundo? ¡Fuerza, Pablo! ¡No pasarán!