¡Matar a Berlusconi!

“Un joven obsesionado con matar a Berlusconi. Podría ser la historia de cualquier italiano en un país donde hasta el divorcio del primer ministro se consuma en un ritual obsesivo delante de las pantallas. Pero se trata sólo de una película de un director emergente, una historia de tantas, donde por una vez el malo de turno no quiere matar al presidente de Estados Unidos, sino al mandatario transalpino: un multimillonario que lleva 15 años en el poder y tiene en sus manos un enorme fuerza mediática.” Ver noticia completa aquí
Encarcelaron a Paredes

Encarcelaron al que fusiló,
pero no a los asesinos,
los que tejieron con hilo azul
la mortaja de Víctor Jara.
Encarcelaron al que le miró,
pero no a los que le cegaron,
rompiéndole la mañana
con el silencio de sus navajas.
Están libres aún sus metales,
aunque callados son los disparos
de sus pelotones del hambre.
Están libres y libres de su canto
y la mano que conduce al caballo
sigue la misma que lo azota.
Hoy encarcelaron a José Paredes, uno de los soldados que ejecutó al cantautor chileno Víctor Jara.
Manuscrito encontrado junto a un cajón

El cronópio-mor
“Entonces yo pensé en mi tía, por una de esas absurdas distracciones que nos atacan en lo más hondo de la atención, y en ese mismo instante saltó la segunda cuerda del violín. Cosa muy desagradable, porque Ricci tuvo que saludar, salir del escenario y regresar con cara de pocos amigos, mientras en el público se perdía esa tensión que todo intérprete conjura y aprovecha.”
Gracias a la ilustrísima Aurora y el crítico Carlos Garriga, dos cronópios de primerísima línea, nosotros, eternos piantaos, tenemos ahora la oportunidad de leer a unos cuantos cuentos inéditos de Julio Cortázar, que saldrán en formato libro la semana que viene. Pero los cronópios somos impacientes, apasionados, y nada más nos enseñan una puertita nos apetece meternos por ahí y descubrir qué hay al otro lado. Aquí va el enlace para uno de los cuentos de la antología, publicado en El País, junto con tres historias de Cronópios y de Famas. ¡Catala tregua espera!
Amenaza al imperio
Hoy empieza, en España, el juicio del joven Pablo Soto, que desarrolló softwares de intercambio de archivos P2P como Manolito, Blubster y Piolet, que llegaron a rivalizar con los ilustre eMule, Kazaa y Napster. La indústria discográfica – que por aquí ya se lleva lo suyo con el cánon digital – pide una indemnización de 13 millones de euros al pibe, que dice que nunca ha cometido un delito, sólo ha creado una herramienta, nada más. El pueblo se pregunta: ¿cuándo van a poner una denuncia a los fabricantes de copiadores de CDs y DVDs, a los proveedores de ADSL, a los fabricantes de ordenadores? Al final, son herramientas con las que uno puede descargarse películas, juegos, hasta imágenes de chiquillas desnudas de algún recanto de nuestro tercer mundo. Y yo añado una pregunta al bote: ¿cuándo van a encarcelar los que producen armas que llevan siglos asesinando gente en todo el mundo? ¡Fuerza, Pablo! ¡No pasarán!
Não podemos deixar que o urgente comprometa o essencial

“A Terra existe já há 4, 4 bilhões de anos. Num momento avançado de sua evolução, de sua complexidade e de sua auto-organização, começou a sentir, a pensar e a amar. Foi quando emergiu o ser humano. Com razão nas linguas ocidentais homo/homem vem de húmus, terra fecunda. E em hebraico Adam se deriva de adamah, terra cultivável. Por isso, o ser humano é a própria Terra que anda, que sente, que pensa e que ama, como dizia o poeta indígena e cantador argentino Atahualpa Yupanqui.” Texto completo do mestre Leonardo Boff aquí.
Nervios
Nervios como pelos negros
cubriéndome los ojos
nervios como mil bocas
hablándome al oído
nervios como una bola
y yo el gato, impotente
nervios como manos
que agarran a mis manos
nervios como la felicidad
que llega y me abraza
Mario Benedetti (1920-2009)
Pasatiempo
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía
luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra
ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros
ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Hay sospecha

“Yo, particularmente, cuando me llega un informe de un organismo por ahí que habla de la falta de democracia en Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, yo me pongo sospechoso.”(JOSÉ MIGUEL INSULZA, Secretario general de la Organización de Estados Americanos) Ver entrevista aquí
Discussão

Discussão
(Maestro Jobim e o pianista e letrista Newton Mendonça)
Se você pretende sustentar a opinião
E discutir por discutir
só prá ganhar a discussão
Eu lhe asseguro, pode crer,
Que quando fala o coração
Às vezes é melhor perder
do que ganhar, você vai ver
Já percebi a confusão,
Você quer ver prevalescer
A opinião sobre a razão,
Não pode ser, não pode ser
Prá que trocar o sim por não,
Se o resultado é solidão
Em vez de amor, uma saudade,
vai dizer quem tem razão
Sylvia Telles
(Rio de Janeiro, 27 de agosto de 1934 — Maricá, 17 de dezembro de 1966), também conhecida como Sylvinha Telles, foi uma cantora brasileira e uma das intérpretes dos primórdios da bossa nova. A maioria de seus discos estão fora de catálogo, o que dificulta o seu conhecimento pelas gerações recentes. Porém, ocasionalmente é lançada uma compilação com algumas de suas inúmeras gravações. Segundo matéria publicada em O Globo e assinada por João Máximo: “Sylvinha foi uma das melhores intérpretes da moderna música brasileira, entendendo-se como tal a que vai de Ponto final – com Dick Farney e Amargura, com Lúcio Alves, até as canções que Tom e Vinicius fizeram depois de Orfeu da Conceição”. (fonte: wiki)
Essa música não está no Youtube, mas outras sim.
Ivan Solbes

Creía conocerle desde hace un tiempo, pero la verdad es que no. Le he conocido desde que entré en su web y me tiré tres horas sin dejar de mirar a sus dibujos. Desde ahí, vuelvo a la página todos los días. El portfolio de ilustraciones (periodicos, publicidad, carteles, libros, etc) de Iván Solbes, así como su cuaderno de dibujos (ilustra arriba), es único. Merece la pena reservarse unos minutos para echar un vistazo en su web. Ilustraciones que hablan.
