Monk y la literatura
Hoy es día de jazz, más tardar a las 21h30 estaremos llegando a San Sebastián, preciosa joya de Euskadi para el Heineken Jazzaldía. Por eso me recordé del maestro Thelonious Monk y de unos consejos que un día escribió, cabreado, a su saxofonista Steve Lacy y que se me quedaron grabados por su total aplicación a la literatura y al ofício del escritor. Sobre todo cuando dice, refiriéndose a la forma de tocar: “tienes que ser siempre noche, de otra forma ellos no necesitarían las luces” o “el interior de la melodía es lo que hace el exterior sonar bien”. Pero la clava cuando dispara “no toques todo (o todo el tiempo); deje que algunas cosas fluyan. Música imaginada” y remata “lo que no tocas es más importante de lo que tocas”.
Dejo estes apuntes y me voy al jazz.

Las 11 dimensiones de una chabola.

Para leer de un sólo golpe, la revista IF, de Infonomia. Trata de temas innovadores, desde los conceptos científicos más abstractos, pasando por las chabolas como ejemplo de sostenibilidad creativa o los dinámicos sistemas de redes a los que se va encaminando el nuevo capitalismo. Sin duda alguna, merece la pena.
Un hijo
Se van a casa los obreros
olvidados de los cuervos
que no siembran más venenos
ni en mi tierra ni en la tuya
Se van en paz, ya, los añejos
padres de las que no lloran
por niños que ya no mueren
ni los nuestros ni los suyos
Ya la navaja se ha dejado
y los bancos ya no roban
ni me roban más los bancos
y a ti tampoco te roban
Ya no hay más laberintos
ni cárceles que son cuerpos
Ya no hay agujeros blancos
en el pecho del pasado
Ya no se ven más espinos
en la superficie del mundo
y por la puerta de la vida
un ángel cruza sereno
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