“Su llegada al Pentágono coincidió con el anuncio de un cambio de estrategia de EEUU en Iraq, basado en el envío de tropas adicionales, que logró revertir la espiral de violencia. Y presionó a las autoridades iraquíes para dar pasos hacia la estabilidad política, al tiempo que mantuvo una línea cautelosa sobre los plazos para una futura retirada de tropas.”
De wikipedia, sobre el Secretario de Defensa (sic) de los EEUU escogido por Bush y mantenido por Obama, que jura planear una retirada completa de Irak, manteniendo allí tan sólo un insignificante número de soldados: 50.000.
Ni se ha cerrado Guantánamo(siguen los juicios militares), ni volvieron las tropas de Iraq (previsión de 23 meses), hay más soldados en Afeganistán (¿recuerdan el bombardeo que mató a 100 civiles?), Pakistán, México y Colombia (que yo sepa), fue prorrogado el embargo cubano, el actual límite de 2000 cabezas nucleares del tratado con Rusia sólo lo bajará hasta 1675. ¿Qué coño de Nobel es este?
Para entender:
En 2006, el Comando Europeo solicitó al senador de orígen keniana, Barack Obama, que participase en una operación secreta entre agencias (CIA-NED-USAID-NSA). Se trataba de utilizar su estatuto de parlamentar para efectutar un périplo africano que permitise, al mismo tiempo, defender los intereses de los grupos farmaceuticos y rechazar la influencia china en el Kenia y Sudán. Lea el texto completo aquí.

Hay un pensamiento, negra,
que me ahoga de miedo el alma:
si este azul no es más que tela,
no más que plata esta luna
y papiroflexia las estrellas,
quizás sea el cielo un escenario
y el sol una lámpara de cristal
y las madrugadas una cortina
bajo la que callo, genuflexo.
Si todo es una mentira
y el cielo un escenario,
¿dónde estarás tu, negra,
con tu rebeldía angelical,
tu pelo de Lucifer imperioso
desobediente e infalible?
Si no hay cielo, no hay infierno,
¿dónde fuiste tu con tu voz
de fe en el pueblo,
de sol en sus días?
¿Dónde vive ahora
tu ilusión cansada
de gritos y llantos,
de cuerdas y cueros,
de sangres y charcos?
No hay cielo, negra.
¡Están aquí!
En este teatro maldito
por la hipocresía
están los profetas de luz
y los capitanes de la oscuridad.
Es aquí donde se juzgan
quiénes los muertos
y quiénes los asesinos,
frente a una impasible
platea de ciegos y tontos.
Es aquí donde la luz
más fuerte brilla
y la oscuridad más fuerte apaga.
Santos y demonios
en un mismo espectáculo.
Y del fondo del pasillo,
una voz retumba seca:
- ¡Callaros, farsantes!
Y me conmueve
tu ala vibrante de ángel,
negra como tu pelo,
como tu, negra.
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