
Hay un pensamiento, negra,
que me ahoga de miedo el alma:
si este azul no es más que tela,
no más que plata esta luna
y papiroflexia las estrellas,
quizás sea el cielo un escenario
y el sol una lámpara de cristal
y las madrugadas una cortina
bajo la que callo, genuflexo.
Si todo es una mentira
y el cielo un escenario,
¿dónde estarás tu, negra,
con tu rebeldía angelical,
tu pelo de Lucifer imperioso
desobediente e infalible?
Si no hay cielo, no hay infierno,
¿dónde fuiste tu con tu voz
de fe en el pueblo,
de sol en sus días?
¿Dónde vive ahora
tu ilusión cansada
de gritos y llantos,
de cuerdas y cueros,
de sangres y charcos?
No hay cielo, negra.
¡Están aquí!
En este teatro maldito
por la hipocresía
están los profetas de luz
y los capitanes de la oscuridad.
Es aquí donde se juzgan
quiénes los muertos
y quiénes los asesinos,
frente a una impasible
platea de ciegos y tontos.
Es aquí donde la luz
más fuerte brilla
y la oscuridad más fuerte apaga.
Santos y demonios
en un mismo espectáculo.
Y del fondo del pasillo,
una voz retumba seca:
- ¡Callaros, farsantes!
Y me conmueve
tu ala vibrante de ángel,
negra como tu pelo,
como tu, negra.
Pensei, sem ofensa alguma, que irias te resumir em colocar um vídeo youtubado da Negra cantando Solo le pido a Dios. Me perdoe. Excelente texto. Estamos sem voz será?