Armados contra los pobres (Eduardo Galeano)
Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?
¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.
Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?
¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
Desinformación de los medios

Buscar sus mentiras y sus fallos es algo que solemos hacer siempre, los atentos a las garras de los medios corruptos y casi siempre estúpidos. Aquí mismo en el blog suelo hacerlo constantemente, por ejemplo aquí o aquí y hasta en forma de poesía aquí (portugués). Por eso me resultó fascinante la forma que lo hace Pascual Serrano en su página web, recordándonos que el mundo real se oculta, verde y perfumado, detrás de esta inmensa muralla negra, de pesados bloques, que los medios levantaron a base de piedra y pasta. Y me viene a la mente platón, las sombras y el carajo. Habrá que buscar su libro (el de Pascual) en la próxima visita a la Casa del Libro. Aquí les pongo un enlace a la sección específica.
Las 11 dimensiones de una chabola.

Para leer de un sólo golpe, la revista IF, de Infonomia. Trata de temas innovadores, desde los conceptos científicos más abstractos, pasando por las chabolas como ejemplo de sostenibilidad creativa o los dinámicos sistemas de redes a los que se va encaminando el nuevo capitalismo. Sin duda alguna, merece la pena.
“Yes, we lie” o estudio de la mentira
Sobre el discurso que Obama proferirá hoy, en Arabia Saudí, dice el periódico El País:
“Una parte representativa de los cerca de 1.500 millones de musulmanes en el mundo están hoy afiliados a Facebook, Twitter y otros servicios semejantes. En su mayoría son jóvenes, bien educados y relativamente libres de los prejuicios que arrastran generaciones anteriores.”
¿Realmente se creen en el cuento de que son las generaciones anteriores, los viejecitos de bata y backgammón los que odian a los americanos? ¿No se han enterado del rechazo que ha causado sus invasiones de pie y porra en Iraq, Afeganistán, Sudán; las invasiones políticas con morro y cuchillo en Irán, Palestina, Líbano, Siria; las invasiones económicas con pasta y polla en Arabia Saudí, Egipto, sólo por empezar? A los de El País se les ha olvidado, en la correría de su precioso día occidental, entre sus iPods y sus coches, que es una pasado muy reciente, o mejor, un puto presente americano lo que más odian los musulmanes. Además, habla como si los viviesen en algún punto lejano de la historia, entre polvo y camellos, sin ordenadores y disponiendo no más que de dáctiles y agua.
El periódico sigue:
“Pero, al mismo tiempo, son jóvenes frustrados por la falta de oportunidades dentro de sus sociedades y la actitud preventiva de parte de Occidente hacia ellos.”
¿Preventivas? Hay que joderse con esta gente. ¡Preventiva un carajo! Les habrá olvidado la bestial mentira que se han inventado para meter sus G.I.Joe en Iraq y volviéndose a casa con las mochilitas llenas de petróleo y sangre. Basado en una puta mentira, así como en Vietnam, en Cuba y en Afganistán.
Y ya que el tema es la mentira, merece la pena recordar la frase – más bien una incógnita – que soltó ayer el presidente – que poco a poco se va convirtiendo en cómico – Obama Hussein: “Estados Unidos es el mayor país musulmán del mundo”. Me pregunto si lo habrá dicho con la mano juramentada sobre la Biblia.
Ivan Solbes

Creía conocerle desde hace un tiempo, pero la verdad es que no. Le he conocido desde que entré en su web y me tiré tres horas sin dejar de mirar a sus dibujos. Desde ahí, vuelvo a la página todos los días. El portfolio de ilustraciones (periodicos, publicidad, carteles, libros, etc) de Iván Solbes, así como su cuaderno de dibujos (ilustra arriba), es único. Merece la pena reservarse unos minutos para echar un vistazo en su web. Ilustraciones que hablan.
Noite dos Livros em Madrid

Não eram nem oito. O céu rosado de Madri transpirava, ansioso: sabia que ninguém dormiria. Deixei o trabalho como um relógio, as pernas correndo com os ponteiros. Queria chegar à rua Fuencarral, a livraria mais próxima, botar meus olhos de molho naquele montão de gente, de livro, de livro-gente. Aquela aura quase insuportável de celebração dominava Madri, essa emoção cheia de frescura juvenil, de esperar uma festa que fazquenuncachega. Eu já não chegaria, em tempo, à oficina literária sobre a escritura automática de Mallarmé, já não me colaria nas melhores conferencias da Casa de América ou do Ateneu, mas isso era o de menos. O demais era o cheiro de livro evaporando, aquele sem-idade de gente passeando, lendo as ruas. Assim que encontrei minha mulher e nos metemos em um tênis, subimos na calçada e nos deixamos levar, desde a estátua de Quevedo até a de Ortega y Gasset, sendo lidos pela cidade.
Uma grande jogada de marketing das editoras, a Noite dos Livros de Madri, abrindo caminho para uma triunfante Feira do Livro (maio-junho). Mas a festa foi muito além das barreiras comerciais. Em sua cuarta edição, assim como em suas anteriores, o brilho ficou por conta da incomparável capacidade do povo madrileño de assumir para si uma festa, tomar as ruas, confraternizar e celebrar a cultura.
Repetindo o sucesso da “Noche en blanco” (que mantém a capital espanhola e outras capitais européias velando por toda a madrugada em torno a eventos culturais), a Noite dos Livros cumpriu seu papel de incentivar as vendas e, de lambuja, a leitura. Mas o verdadeiro saldo positivo da noite é para os escritores, tanto os consagrados – que promoveram suas obras por todos os cantos da cidade – como os iniciantes – que participaram em oficinas literárias, desfilaram por bares e tertúlias com leituras e debates, pra tudo acabar na mesma sexta-feira.
A estrela literária da noite foi o catalão Juan Marsé, consagrado pelo último Premio Cervantes, ainda que seguido de perto pelo fantasma – em sentido estricto – de Stieg Larsson, o sueco que depois de morto conquistou o mercado editorial europeu. Marsé inaugurou as festividades lendo as primeiras linhas da “XIII Leitura Continuada de El Quijote”, e em todas os bares, auditórios e ateneus da cidade, outros 400 escritores e artistas seguiram seu exemplo.
Também seguimos. Passamos pelos bares de Camilo José Cela, pelas ruas que Lorca, Alberti, Onetti e Neruda cruzaram há muito tempo e que voltaram a cruzar nesta sexta-feira de São Jorge, milhares de vezes. Para um bom brasileiro, ver tanto livro assim pelas ruas parece até um milagre. Salve São Jorge! Nem importa que os métodos do santo sejam as do capitalismo. Me basta com que as pessoas vejam, respirem, chutem esta imensa porta de oportunidades que representa um livro.

1 comentario